La importancia de establecer límites para los niños y cómo empezar a marcarlos. Un enfoque científico-educativo.

18/09/2024

La importancia de establecer límites para los niños radica en su base científica, avalada por diferentes estudios que demuestran que los límites ayudan a los niños a internalizar normas sociales y a desarrollar la capacidad de autocontrol, lo que es esencial para su crecimiento y evolución psicológica, y su adaptación social (Vygotsky, 1978).

En psicología evolutiva, la importancia establecer límites para los niños se definen como las reglas y expectativas que los padres establecen para guiar el comportamiento, proporcionando un marco de seguridad y estructura que facilita su desarrollo emocional y social. Es decir, los límites son las líneas rojas que marcan los padres a los hijos para poder educarles de forma adecuada y asegurar la correcta formación de su personalidad, autocontrol y bienestar emocional.

Poner y mantener límites a los niños puede ser difícil para los padres y cuidadores, pero poner y mantener límites para los niños con Trastorno del Espectro Autista (TEA), suele suponer desafíos adicionales que requieren un enfoque ajustado y específico. Sin embargo, a la vez facilitará una estructura predecible para los niños que ayudará a reducir la ansiedad que les provoca la incertidumbre.

Este artículo aborda, desde un enfoque científico-educativo, la importancia de establecer límites para los niños niños y ofrece estrategias prácticas para padres y educadores que buscan implementarlos eficazmente, tanto para niños con dificultades como sin ellas.

Estrategias para establecer límites con los niños

Aquí presentamos algunas estrategias que ayudarán a los padres y educadores a marcar límites para los niños de manera efectiva:

  1. Orden de prioridades: Cuando se trata de un niño pequeño cuyos padres están estableciendo límites por primera vez, es importante priorizar. Si el niño ya presenta problemas de conducta debido a la falta de límites o límites difusos, debemos establecer prioridades claras. Intentar trabajar todos los objetivos al mismo tiempo solo llevará a frustración tanto para el niño como para la familia. A pesar de la necesidad de marcar límites a los niños, debemos evitar que el día se convierta en una carrera de obstáculos para él.
  2. Consenso familiar: Todos los miembros de la familia (padres, abuelos, tíos, etc.) deben estar informados y de acuerdo con los límites que se van a establecer. La coherencia entre los adultos es clave para el éxito de la estrategia, ya que refuerza la importancia de establecer límites en niños como una guía coherente y estable.
  3. Participación del niño: Una vez decidido cuáles van a ser los límites para los niños, involucrarles en la decisión de cómo se van a aplicar puede ser una estrategia muy efectiva. Esto no solo les ayuda a comprender mejor las reglas, sino que también les da un sentido de control y responsabilidad. Cuando los niños participan en el establecimiento de las normas, aumentan las probabilidades de que las respeten y se comprometan a seguirlas.
  4. Elegir el momento adecuado: La falta de tiempo por parte de los adultos puede impedir que las normas se apliquen de manera consistente. Un profesional puede ayudar a los padres a identificar el mejor momento para introducir nuevos límites a los niños, lo que aumentará la probabilidad de éxito.
  5. Claridad y consistencia: Los niños necesitan entender claramente cuáles son las expectativas y las consecuencias de no cumplir esos límites. Es importante que los padres expliquen las reglas de forma sencilla y coherente, y que las apliquen siempre de la misma manera y en todas las situaciones.
  6. Refuerzo positivo: Elogiar a los niños cuando respetan los límites refuerza estos comportamientos. El refuerzo positivo es una herramienta poderosa para incentivar las conductas deseadas, mostrando así la importancia de respetar los límites para los niños.
  7. Modelado de comportamiento: Los padres y educadores son modelos a seguir ya que los niños aprenden observando el comportamiento de los adultos que hay a su alrededor. Si los adultos respetan las reglas y muestran autocontrol, es más probable que los niños imiten estos comportamientos.
  8. Consecuencias apropiadas y previsibles: Las consecuencias por romper o saltarse un límite deben ser previsibles, consistentes, apropiadas y proporcionales. Éstas deben estar relacionadas con el comportamiento y aplicarse de inmediato para que el niño entienda la conexión entre su acción y el resultado, lo cual es especialmente importante en niños con Trastorno del Espectro Autista (TEA).

Estableciendo límites con comprensión y respeto

Marcar límites para los niños debe hacerse desde la comprensión y el respeto, no deben confundirse con rigidez o castigo excesivo. Por el contrario, deben ser flexibles y adaptarse a las necesidades y el desarrollo del niño y, a medida que crecen y maduran, los límites deben ajustarse para reflejar su mayor capacidad de autocontrol y responsabilidad.

Es crucial que los padres comuniquen de manera clara y empática cuáles son las reglas, límites y expectativas, y el porqué de su existencia. Esto no significa que puedan negociar o participar en todas las decisiones que los adultos toman, especialmente en áreas que están más allá de su nivel de madurez o comprensión.

Cuando pensamos en establecer límites para los niños, es común que nos venga a la mente el caso de algún niño al que creemos que le faltan límites, o que los padres de tal niño no están considerando aspectos importantes o no son consistentes. Tal vez incluso pensemos que nosotros lo haríamos de manera diferente o mejor. Sin embargo, es fundamental respetar las decisiones de cada padre sobre los límites que creen adecuados para sus hijos desde una edad temprana. Eso sí, hay ciertos límites que son innegociables, especialmente aquellos relacionados con el respeto, la salud y la seguridad.

Ahora bien, aunque hablemos de límites para niños, éstos deben establecerse con respeto, y eso implica que los padres expliquen de manera tranquila las razones que hay detrás de las reglas para que los niños puedan entender su propósito.

Veamos dos ejemplos:

Ejemplo 1:

En el caso de un niño que habla mal o grita a sus padres. los límites deben establecerse claramente en torno al respeto.

Los padres pueden explicar que el límite existe porque es fundamental tratar a los demás siempre con respeto, pero especialmente en el entorno familiar. En lugar de simplemente imponer un castigo, se puede decir algo como: “No podemos permitir que nos hables de esa manera, porque en esta familia nos respetamos unos a otros. Si estás enfadado, puedes expresarlo de otra forma, no gritando o usando palabras hirientes. Podemos intentarlo juntos, ¿cómo crees que podrías decirlo mejor?”.

De esta manera, el niño entiende la razón detrás de la regla, sin que esto implique que se le invite a negociar sobre si puede o no gritar.

El respeto es un límite innegociable para los niños que los padres deben hacer cumplir dando ejemplo pero también con firmeza y coherencia.

Ejemplo 2:

Los padres establecen el límite de 1 hora diaria de uso de pantallas (tablets, videojuegos, televisión) para su hijo de 7 años.

Explican que este límite existe porque es importante que el niño no pase demasiado tiempo frente a la pantalla, ya que esto puede afectar su salud física y mental (vista, postura, desarrollo optimo del cerebro, reducción de tiempo para otras actividades al aire libre, en familia o incluso tiempo de descanso).

Cuando el niño intenta negociar más tiempo para jugar a un videojuego, los padres le explican con calma: “Sabemos que te gusta mucho jugar, pero ya has estado una hora frente a la pantalla hoy. Este límite es para que también tengas tiempo para otras actividades importantes que te ayudan a crecer sano, como jugar al aire libre o leer. Mañana podrás volver a usarla. ¿Qué se te ocurre que puedes hacer ahora? ¿Quieres que lo hagamos juntos?”

(Si el niño es más pequeño o no se le ocurre qué hacer sin tablet, podemos darle ideas para que elija lo que quiere hacer) Si el niño se resiste o no cumple con el límite, la consecuencia podría ser: “Estás gastando el tiempo de mañana. Si no apagas la tablet cuando te lo pedimos, mañana tendrás menos tiempo o no podrás usarla.” Esta consecuencia es clara, directa y relacionada con el comportamiento. 

“¿Por qué yo tengo estas normas y tú no?”

Porque hay una diferencia significativa en madurez, comprensión y capacidad de autocontrol entre ambos grupos; dicho de otra manera, el cerebro infantil – adolescente todavía no se ha desarrollado lo suficiente como para tomar determinadas decisiones. Por ese motivo un niño puede necesitar un límite claro sobre el tiempo de uso de dispositivos electrónicos, mientras que un adulto, con un mayor sentido de autocontrol, puede gestionar mejor su tiempo sin la necesidad de una restricción explícita.

Aún así, es igualmente importante que los niños observen que, no solo hay límites para los niños, sino que los adultos también respetan reglas y límites, aunque éstos estén adaptados a sus propias necesidades y contextos. Esto refuerza la idea de que los límites son necesarios y válidos en diferentes etapas de la vida, aunque no siempre se apliquen de la misma manera.

Finalmente, aunque algunas corrientes de crianza modernas defienden la idea de involucrar a los niños en todas las decisiones, esto puede llevar a que el niño se sienta capacitado para desafiar y cuestionar constantemente la autoridad de los padres.

Si bien es positivo que los niños tengan voz en ciertos aspectos que afectan directamente su bienestar y desarrollo, la importancia de establecer límites para los niños radica en que esta participación debe ser adecuada a su nivel de desarrollo y no debe socavar la autoridad parental. La clave está en encontrar un equilibrio que permita al niño ser parte del proceso, pero sin desdibujar los roles y responsabilidades que corresponden a los adultos.

Conclusión

  • Los límites para los niños son una parte esencial del desarrollo infantil y juegan un papel crucial en la formación de un sentido de seguridad, autocontrol y competencia social.
  • La aplicación de los límites en los niños tiene que adaptarse a las necesidades individuales, especialmente en niños con TEA.
  • Hay 3 tipos de límites no negociables y son los relacionados con la salud, el respeto y la seguridad.
  • Los apoyos visuales facilitan la comprensión y seguimiento de los límites a los niños con TEA.
  • Al establecer límites para los niños, claridad y consistencia deben ser la base del enfoque.
  • Consultar con un profesional puede ayudar al adulto a establecer un orden de prioridades.

Si tienes preguntas, sugerencias o quieres saber más sobre la importancia de establecer límites para los niños, no dudes en escribirnos.

Bibliografía

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Lundahl, B. W., Tollefson, D., & Risser, H. J. (2010). A meta-analysis of parent training programs for child behavior problems. Behavior Therapy, 41(3), 263-276.